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Mis caminos...

Los caminos me llevaron a la Naturopatía

Hoy cuando miro hacia atrás veo un camino hecho a base de mucho trabajo. Soy de aquellas personas que creen en el distinto y de que todo en la vida tiene un propósito. Mi camino en la Naturopatía empezó con la Osteopatía, anteriormente había cursado en Portugal, técnico de auxiliar de Fisioterapia. Sabía que me gustaba el contacto con las personas, el toque, saber y sentir qué en ese momento esa persona estaba entregada a mis cuidados y que yo haría todo para que ese rato de rehabilitación fuera lo más productivo y ligero posible. Me acuerdo de mis compañeras de clínica y pacientes.

De mis clientes y compañeros en el spa de un magnífico hotel de la misma ciudad. Me acuerdo de un caso que jamás olvidaré, que hasta hoy me hace sonreír. Quizá fue el que más me despertó la atención, en que en un masaje no es solo pasar las manos con un poco de aceite. Ahora después de muchos años sé exactamente lo que es con palabras más científicas (electricidad dinámica + estática = electricidad contornal). Pero entonces yo no sabía nada de eso. Ese masaje fue lleno de colores. Os cuento, una chica búlgara en luna de miel. Masaje en pareja, a mí me tocó la chica y a mi compañero el marido. Mientras le hacia el masaje sentí como si estuviéramos envueltas en colores vivos y con movimientos súper energéticos que me movía el cuerpo como que se tratara de un baile fluido y lleno de amor. Terminado el masaje, como tenía que ir corriendo a por mi hijo que estaba entrenando, pedí a mi compañero que se despidiera y agradeciera a la pareja mientras me cambiaba. En el medio de ese momento en que me estoy cambiando, llena de prisa, entra la clienta en el balneario y se acerca a mi llorando (me emociono como si fuera hoy) con las manos juntas a la altura del pecho, diciendo: «¡I feel it, I feel it! Thank you!» A lo cual le contesté: «I feel it too! Thank you!!» Nos dimos un fuerte y profundo abrazo y me dejo la propina que traía entre las manos.

Que Dios me proporcione la posibilidad de encontrarla otra vez. Jamás olvidaré esa sensación ni su rostro. 

Eres rubia, sobre 1,65, nariz pronunciada, mirada tierna… Tu luna de miel en el Hotel da Falperra en el año 2007.

Continua… 

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